27 abril 2011

cruces

para mí es evidente que es gay. no es necesario echarle dos vistazos porqué con la mitad del primero es suficiente, pero parece que la señora sentada a mi lado, y enfrente de él, no se ha dado cuenta. y yo sabía que pasaría. ha sido entrar él y desplegar sus plumas ella. plumas, vaya, salió sin querer.
tiene que ser gay porqué pocos hombres se atreven con esa camisa rosa palo y esos zapatos recién estrenados, o milagrosamente bien conservados, de ante color crema. y tiene que ser gay porqué desde que ha llegado, no ha alzado la vista para repasar los escotes de sus transitorias compañeras de viaje; el mío es discreto, tirando a nulo, entiendo que no quiera repasarlo, pero el de la señora de mi lado, es… espectacular. de hecho, incluso a mi me desorienta de esta narración.
así que tenemos a un gay enfrascado en sus tareas, una señora con escote generoso y yo, contemplando la escena y deseando que algo estalle. tres paradas para llegar a mi destino. empezamos.

round 1:
la señora se endereza, estira el cuello y saca pecho. más pecho, quiero decir. tose un poco y se retoca el pelo con disimulo. de reojo se mira en la ventana, diría que se alegra de lo que ve y a continuación dirige una rápida mirada al gay, que mantiene la vista clavada en la pantalla de la blackberry. así pasamos unos aburridos segundos. pensaba que la señora tendría más iniciativa, la verdad, y temo que mi viaje acabe siendo un viaje de lo más predecible. llegamos a la primera parada, se abren las puertas y entra un negro. el gay alza la vista, la señora aprovecha para mirar el paquete del gay y yo aprovecho para mirar, de nuevo, el escote de la señora. ¿he dicho ya que era espectacular? una vez hechas las presentaciones, el negro se sienta al lado del gay, o sea delante de mí, o sea en diagonal a la señora. ¿lo tenemos? ¿sí? sígamos pues.
el negro se queda embobado mirando un punto en el infinito. pienso que no es el momento para estas espiritualidades y que él podría ser lo que necesitábamos para algo de acción. especialmente viendo que el gay, poco a poco, empieza a perder la compostura y su blackberry queda relegada, de repente, a segundo plano. también él levanta la cabeza y mira en la misma dirección que el negro. ante tanto infinito, la señora, mucho más terrenal, alterna el paquete del gay con el paquete del negro, humedece sus labios pintados y no acaba de decidirse. después de pasar un rato en el infinito, el negro descubre que existo y clava su mirada en mi. aquí debo hacer un breve inciso para clarificar que cualquier persona con preferencia sexual a, o b, o z repararía en el negro, así que, que semejante ejemplar se fije en mi, altera mis pulsaciones en cuestión de segundos. sonrío tontamente, bajo la mirada y me rasco la oreja. no necesariamente en este orden. al ver que el negro me mira, despierto la curiosidad del gay que, por primera vez, detiene su mirada en mi, y como no, en tercer lugar y por reacción en cadena, la señora.
se abren las puertas del metro.

round 2:
bajo la atenta mirada de los tres, hago lo que mejor sé hacer: bostezar. acto seguido el gay y la señora desvian sus miradas, no sin antes cruzarlas brevemente, pero el negro la mantiene.
-hay sueño, ¿eh?
si no fuera porque llevo los cascos a todo volumen me hubiera enterado de lo que ha dicho. no sucede cada día que un negro insultantemente atractivo, decida no sólo dirigirme la palabra, sino preguntar sobre mis hábitos narcóticos.
de inmediato, sin tener tiempo para bajar el volumen y pensar una buena respuesta, el gay contesta por mi.
-¿y quien no, a estas horas…?
-sí, madrugar debería estar prohibido.
y la señora, que no está dispuesta a quedarse atrás, añade:
-!y con este calor! – y a continuación, con exasperada y estudiada lentitud, se desprende de un fino jersey dejando todavía más al descubierto, si cabe, esas espléndidas par de razones por las cuales, los cuatro ojos pasan de mi, a ella.
!oh! buen movimiento, sí señora!
de nuevo, se abren las puertas. entra una pareja de modernos y sale una madre con sus dos hijos de caras angelicales y rubios tirabuzones. ninguno de los cinco tiene nada que ver en esta historia, así que los obviamos.

round 3:
aquí se inicia una conversación de lo más interesante: que si mucho calor para esta época del año, que si debería llover un poco, que si el aire acondicionado del metro está demasiado alto y un sinfín de datos que no son dignos de mención. y aunque la primera pregunta iba dirigida a mí, ahora parezco ser invisible. el negro y el gay, que ya no estoy muy segura de que sea gay, estan encantados de haber coincidido con la voluminosa señora que les entretiene y les alegra la vista, el corazón y alguna parte más. subo el volumen y me preparo para salir. justo cuando me levanto, la señora me detiene y me da una tarjeta.
-toma, querida.
si hubiera mirado su cara, habría visto que estaba sonriendo, pero por enésima vez su escote llama más mi atención.
salgo del metro empujada por un grupo de turistas que seguramente no han dormido desde que llegaron a la ciudad hace dos, tres o cien días. luego leo la tarjeta: “dra. lidia bernardino de san josé-mata. cirugía estética.”

la madre que la parió.

19 abril 2011

hábitos

piedad y milagros tienen setenta y cuatro y setenta y cinco años respectivamente. las dos son viudas, vecinas y buenas amigas desde hace años. el marido de piedad murió atropellado por un autobús de turistas británicos que iba camino a albacete. sus vacaciones estuvieron bien, aunque el tiempo no acompañó demasiado. el de milagros, por otro lado, falleció por un fulminante ataque al corazón en la cocina de su casa mientras preparaba una sopa de cebolla de sobre. las dos mujeres se ven casi a diario. por la mañana van a caminar entre una y dos horas, en función de la cadera de milagros, que desde que se cayó hace un tiempo, le molesta de vez en cuando. por las tardes, cuando el sol no es tan abrasador, toman un té o una agua en el bar de la placeta y observan a los vecinos que vienen y van. a veces piedad tiene que quedarse con su nieto y en esos casos deben cancelar la merienda. a milagros no le importa mucho, porque aprovecha esas horas largas y aburridas para atiborrarse de bollería industrial, algo que el médico le tiene completamente prohibido y que ella se salta de vez en cuando porque considera que no hace mal a nadie. el día oficial para ir a bailar es el domingo por la tarde y así lo han hecho desde los últimos seis años. justino, el marido de milagros, solía acompañarlas cuando todavía estaba vivo. era un excelente bailarín y solía alternar los bailes con ambas mujeres, sin ni tan siquiera despeinarse. ellas, agradecidas y con las mejillas ligeramente rosadas, le compraban agua y le animaban a beber de vez en cuando para que pudiera mantener el ritmo hasta que la orquesta tocaba la última canción. después de su muerte, milagros decidió que no quería pisar más la sala de baile porque le recordaba a su pobre justino, enterrado bajo tierra, y estuvieron un tiempo sin ir. pasado un tiempo prudencial, y con mucho tacto y sutileza piedad sacó el tema de volver a sus bailes y milagros, que para entonces ya estaba realmente harta y aburrida de estar encerrada en casa, accedió rápidamente. ahora las dos mujeres bailan juntas.
milagros mira con cierta envidia las parejas entre hombre y mujer, aunque se cuida mucho de sugerir cambios. no quisiera molestar a su amiga y además sabe que la tomaría por lo que no es. en estas ocasiones echa de menos a su justino. aunque también lo echa de menos cuando se estropea la lavadora o cuando la compra semanal pesa demasiado. las dos amigas suelen quedar a las cuatro y media en el portal de piedad, que está un poco más cerca de la sala de fiestas. se arreglan con vestidos guardados especialmente para ese día, pero sin pintarrajearse mucho porque piedad considera que es de mal gusto y puede dar señales equivocadas. a milagros, sin embargo, le gustan los labios bien rojos, el colorete subido de tono y la sombra de ojos azul eléctrico, pero se suele conformar con un poco de rímel en sus cortas pestañas y un poco de brillo en los labios. como piedad nunca se ha pronunciado sobre el tema del perfume, milagros aprovecha para echarse medio bote encima. justino la hubiera reprendido, más que por el intenso olor, por el gasto, pero han pasado ya muchos años y milagros cree que tampoco con esto hace mal a nadie. hoy, a medio camino, se les ha unido úrsula que también se dirige a la sala de fiestas, como todos los domingos y jueves y viernes. úrsula, un par de años mayor, las pone al corriente de sus ajetreados días, de sus ganancias en el bingo y de sus fines de semana entre benidorm y torremolinos. las dos amigas sonríen y la felicitan por lo que parece ser una vida llena de aventuras y sorpresas. al llegar a la cola de la sala, úrsula se despide de las dos con sonoros besos al aire. 
-menuda furcia está hecha – se apresura a decir piedad, justo cuando úrsula se une a su acompañante, un poco más adelante, y le da un beso en la boca. 
-ni que lo digas – asiente milagros. 
las dos mujeres se instalan en su mesa de siempre y piden dos aguas sin hielo. desde ese rincón hacen un repaso rápido de quién ha venido y quién no, mientras esperan a que la pista se llene un poco y así no llaman la atención. aunque estando úrsula en ella es algo totalmente impensable. a la mujer, acompañada de su pareja, le han faltado los segundos para colocarse en el centro y estrenar la pista de baile. los dos bailan pegados, ajenos a los demás y al propio ritmo de la música. 
-vergüenza me daría a mí, ofrecer semejante espectáculo. – espeta piedad sin quitarle el ojo de encima. 
esta vez milagros permanece callada y observa a úrsula con atención. si tiene que ser sincera consigo mismo, debe admitir que le gusta su vestido apretado con lentejuelas en la parte superior, sus uñas fucsias, su pelo rubio y sí, también su sombra de ojos verde a juego con los zapatos y el bolso. le gusta su actitud desenfadada, su desparpajo, su risa estridente y su voz gritona. le gusta que vaya al bingo y que, a diferencia de ella, haya pisado más allá del barrio y de la ciudad. le gusta incluso esta nueva pareja que se ha echado, que es como mínimo veinte centímetros más bajito que ella y un poco gordo, pero que sin embargo, la agarra con deseo y ganas. y además, ahora que se fija bien, úrsula sostiene en una mano una copa medio vacía ya de gin tónic, mientras milagros le da vueltas a su botellín de agua tibia. 
pasada media hora piedad determina que es hora de salir a bailar. milagros la sigue a unos pasos de distancia hasta que piedad encuentra un lugar no muy céntrico ni muy lleno de gente. las dos mujeres se agarran por la cintura e inician unos pasos repetitivos, monótonos y sin gracia alguna hasta las ocho de la tarde, hora en que piedad considera que es suficiente. al salir del local úrsula sigue en la pista y se despide de ellas alzando su brazo al aire. ellas le devuelven el saludo y salen a la calle con los pies y la espalda adoloridos. 
-ha estado bien, verdad? – dice piedad. 
-sí, muy bien. 
-aunque sigo pensando que úrsula da vergüenza ajena. ¿te has fijado en cómo flirteaba con el marido de dolores? 

al llegar a casa, milagros se desnuda con lentitud. dobla la ropa cuidadosamente y se pone el camisón de algodón, regalo que le hizo piedad el año pasado para su cumpleaños. se mira al espejo y acaricia sus arrugas. después se mete en su cama de matrimonio y justo antes de quedarse dormida, se promete a sí misma que mañana sin falta se comprará sombra de ojos y una botella de ginebra. si lo guarda en el armario del pasillo, detrás de las fotos del difunto justino, no tiene por qué enterarse nadie.
¿Un disparo? ¿Tan rápido el final, tan limpio?
Ah, has estado bien, muchacho,
has sido valiente:
No era la tuya una enfermedad que tuviera cura.
Mejor llevársela a la tumba.

Un muchacho de Shropshire, A. E. Housman

15 abril 2011

escueto diálogo sobre cómo dormir bien sin tomar valerianas ni orfidal

- mira, en el mundo hay dos tipos de personas.
- ¿ah sí?

- sí. con las que te acuestas y luego se van a su casa a dormir o con las que te acuestas y se quedan.
- ¿y qué diferencia hay?

- las primeras no suelen roncar, pero si lo hacen da igual porque nunca lo sabrás. las segundas roncan siempre. siempre.


14 abril 2011

no quise borrar su teléfono porque imaginaba que tarde o temprano volveríamos a hablarnos. había sido una disputa tonta, un malentendido, o al menos así quise creerlo yo. a veces tecleaba su nombre en mi móvil y automáticamente aparecían esos familiares números que me recordaban los tiempos en los que todavía escuchaba su voz, su risa y también su desconsuelo cuando las cosas no salían bien.

me contaron que ninguno de los tres sobrevivió al accidente. el coche ardió en cuestión de segundos. le llamé. día tras día, una vez y otra.

08 abril 2011

- maybe you have a pen?
or maybe i have a cancer pienso pero bueno ya sé a lo que se refiere la rusa si es que es rusa que por el acento podría ser de cualquier sitio menos de un país anglo parlante en cualquier caso busco en el bolso y saco mi boli verde y me digo a mí misma joder seguro que no somos muchos los que usamos bolis verdes en la actualidad basicamente porque la era del boli expiró hace siglos pero yo es que soy clásica y tradicional y pura y casta y además me gusta el verde y se lo paso y me dice thank you y yo le digo que ok y aprovechando que he abierto el bolso saco el paquete de mentolados que oh también es verde y enciendo un pitillo que me sabe a gloria aunque si mi padre me viera me daría dos hostias bien sonoras y pegaría fuego al paquete de mentolados a modo de pira funeraria como hacen en varanasi con los muertos pero afortunadamente esto no causaría tanto trauma visual en mi cabeza porque eso sí que tiene que ser de locos pero claro quien se salva de la locura hoy en día y si no que se lo pregunten a sylvia plath por mencionar a alguien que hablando del tema y cito textualmente porque a los grandes sólo se les puede citar textualmente dijo cuando estás loca, estás ocupada en estar loca... todo el tiempo... yo cuando estaba loca, era sólo eso, una loca joder qué razón tenía la perturbada de sylvia que acabó con la cabeza dentro del horno mientras sus dos retoños dormían plácidamente en la habitación de al lado aunque tuvo el detalle de poner toallas debajo de la puerta y claro por esta regla de tres se podría asociar la misma idea para cuando estás enamorado o hambriento o depresivo y me viene una imagen a la cabeza



que me gustó mucho porque me recuerda el canto de las sirenas al que estuvo sometido el odiseado ulises o lo idos que estamos todos en general y no me acuerdo de dónde la saqué porque es lo que tiene internet demasiada información en demasiado poco tiempo y complicado asimilar ni una décima parte pero bueno hay cosas peores como lo de las piras funerarias a modo de espectáculo festivo turístico o lo de acabar con la cabeza en el horno y ostras diría que esto empieza a parecer verborrea a lo holden caulfield aunque odio los plagios pero es que me está saliendo así que por cierto el libro ni fu ni fa vamos como taxi driver típicas pelis o libros de culto que a mí más bien me dejan indiferente pero claro es lo que suele pasar con las expectativas demasiado elevadas o sea que suelen caer en picado y defraudar y sí también aplicable a los humanos porqué un día conoces a uno y luego te das cuenta que no sólo no llega a los requisitos mínimos imprescindibles sino que más bien es un capullo integral y pienso que la palabra integral es bien divertida inte gral in te gral in tegral pero en cambio la palabra capullo no me gusta nada será porque en mi vida ya hay mucho de capullesco y poco de integral aunque bueno de integral tampoco me hace falta teniendo en cuenta que últimamente me alimento de tés y mentolados y vitaminas que deduzco harán el trabajo de un buen filete con patatas a pesar de que nunca me haya gustado la carne pero una debe comer de todo o eso dice mi hermana que por comer de todo está como una foca pero feliz sí una foca feliz y le digo a la rusa que se puede quedar el boli y me dice que gracias y parece que le haya salvado la vida cuando en realidad sólo es un boli verde pero es que hoy me apetece ser agradable con la gente y quiero que luego cuando vuelva a su país les cuente a todos sus amigos vecinos y familiares que los nativos somos encantadores o al menos que se toparon con una que era encantadora por lo de equilibrar con los capullos integrales que rondan por ahí y joder siempre acabo corriendo y si no me doy prisa ficharé tarde y tendré que quedarme y opino que en el fondo es una suerte que trabaje de diez a once horas diarias con un jefe tocapelotas que se echa la siesta después de comer y a veces ronca pero tenemos que hacer como si nada porque así no pienso en gilipolleces sino que más bien dejo de pensar y mi cerebro descansa y se vuelve estúpido y creo que ya está.


03 abril 2011

último sorbo de cerveza. tibia. mal asunto. chicles, dinero, móvil, un par de gramos. enciendo un cigarro. espejo. distribuyo. pruebo. no está mal. cosquilleo. de nuevo espejo. me miro. no estoy mal. llaves. salgo. cierro. calle. noche. aire. inhalo.
llego tarde. me esperan. pido. vodka con limón. tres hielos. saludo. me siento. miro. me miran. hablo. escucho. parloeto. ruido. baño. tarjeta, distribuyo, una para ti y otra para mí. volvemos. sentimos. desconectamos. segundo vodka. sin hielo. salimos. fumamos. hablamos más. incongruencias. me gusta. entramos. quieres bailar. quiero bailar. pagamos. nos largamos. cigarro. frío. destemple.
hacemos cola. te impacientas. me río sin motivo. esperamos. tirito. miro. me miran. te miro. sonreímos. entramos. beats. efectos secundarios. baño. tarjeta. distribuyes. dos para ti y dos para mí. salimos. tercer vodka, cargadito, por favor. bailamos. volamos. bailamos. estás cansado. ¿te vienes a mi casa?. no. te vas. adiós. me quedo. bailo. sonrío. ¿quieres algo? ¿qué tienes? ¿qué quieres?. compro. baños. una para mí y otra para mí. bailo. bailo. exhalo. sudo. bailo. hola, ¿eres de aquí?. ¿me dejas bailar en paz?. borde. lo sé. bailo. me invitan. cuarto vodka, con lo que sea. bailo. baño. meo. cero para ti, media para mí. hola, ¿eres de aquí? ¿es realmente importante? bailamos. rozamos. sonreímos. nos besamos. bailamos. salimos. presentaciones. cigarro. aire. noche. colgados. más besos. baño. distribuyes. repartes. pierdo la cuenta. manos. dedos. lenguas. nos marchamos. esperamos. besos. esperamos. borrachos. putas. travestis. drogados. guiris desubicados. vómitos. esperamos. taxi. amanece. calma. llegamos. tu ascensor. tu casa. tu sofá. quitamos. ponemos. nos ponemos. movemos. nos movemos. unimos. arañamos. empujamos. espera. para. joder. joder. espera. un momento. joder. respiramos. tocamos. besos. abrazos. retomamos. mordemos. lamemos. chupamos. fundimos. jadeamos. joder. agua para mí. cerveza para ti. cigarro. joder. más besos. tu cama. tus sábanas. tu olor. silencio. dormimos. silencio. soñamos. silencio. despertamos. besos. tanteamos. estimulamos. apretamos. probamos. esta mano aquí. esta rodilla allí. ¿así?. así. joder. más. espera. ¿bien?. más. joder. respiramos. excitamos. repetimos. silencio. recuperamos. día. nos levantamos. cabeza, boca, pies, en su sitio. me visto. me miras. te miro. bueno. bueno. en fin. vaya. sí. bueno. sonreímos. callamos. más besos. callamos. me voy. ¿me llamarás?. ¿te llamaré?.