14 marzo 2017

todo lo que haré cuando vayamos a conocernos va a salir en los manuales del fracaso

cuando vayamos a conocernos quiero que sepas, mi amor, que voy a contarte todo de mí
seré clara, transparente, tan precisa.
omitiré, por supuesto, por si acaso
por si hubiera que salir corriendo
la parte de los miedos
la etapa de los celos
el año en el que para alimentarme bien
crecer, madurar, pudrirme entera
masticaba mentiras, marañas, amasijos de excusas tuertas y conjeturas deformadas.
noble y hospitalaria
de ningún modo sabrás que poseo un refugio apartado donde, con algo de esfuerzo, los ojos cegados y la razón nula, consigo no sentir nada, temblar lo imprescindible, saber lo justo para mantener el equilibrio entre la fórmula y el resultado.
no hablaré de mi mano rota de ceder de mi mano rota de aplacar de mi mano rota de no ha sido nada de mi mano rota de aferrarme al humo de mi mano rota de dar un golpe en la mesa, bajar la mirada y callar.
paciente y grata
negaré que hubo un tiempo en el que recibía más que daba y, sin embargo,
pedía
reclamaba
exigía más, mucho más
sin mirarme en un espejo de cuerpo entero y comprobar que de mí sólo quedaba corteza y rama.
comprensiva y calma
ofreceré mi hombro picudo y secaré las lágrimas con similares gestos, similares pausas, los mismos consejos estériles que recité de memoria sin comprender ni una sola palabra. susurraré lo del amor que todo lo puede, lo de la fe que mueve montañas, el querer es poder, el para siempre y el nunca jamás. prometeré lo de haré todo lo que pueda, lo de contigo soy mejor persona, lo del más que ayer pero menos que un mañana miedoso, difuso y que nunca arranca. repetiré lo bien que estoy aquí, en el pozo, a tu lado, en este relato inventado, mal escrito, un nudo, diez desenlaces. ni una ventana abierta para imaginar qué pasaría si alguno de los dos saltara.
única, noble y leal
me engañaré creyendo que no es caída hasta que suena el golpe y se encharca el alma.
divertida y risueña
esperaré a que preguntes, previsiblemente, si volveremos a vernos el martes, el viernes en la sesión de las seis, una cena de proyectos, inicios y mi mente en otra parte
un mensaje almibarado por la noche
“me acuerdo de ti”
una llamada a media semana
“me sigo acordando”
una mano quieta y extraña en mi regazo que apartaré con la ligereza de un recuerdo que aplasta.
desleal, mentirosa
egoísta
huraña y falsa
repetiré la función hasta que crujan las primeras esperanzas
y sí, volveré a los errores como quien junta las manos ante la fuente fresca después de un día sin agua.
cobarde, infeliz, traidora
sonreiré con la primera decepción, sin red abrazaré el desencuentro, el yo creía que, no sabía que tú, no pensaba que fueras a.
coja, ausente, desnuda
dejaré que sigas hablando
dejaré el listón bien bajo
dejaré de estirar finales.

4 comentarios:

  1. Tus poemas son de los pocos que se pueden alargar indefinidamente sin que eso afecte a su belleza o interés. Es algo realmente meritorio.

    ResponderEliminar
  2. Me gusta tener la garantía de que en tus poemas no me voy a encontrar cursilería o exceso de miel y sobredosis de luna, estrellas, etc. (lugares comunes de la poesía simplona). La verdad servida desde la cabeza. Que la verdad no suela ser amable no significa que tengamos que encontrarlo. Tú eres "verdad y te jodes porque es así". Le das otro significado a lo de verso libre. Muy libre. Y me alegra.

    ResponderEliminar
  3. muchas gracias a todos. me hacéis feliz :-)

    ResponderEliminar